¿Qué tienen en común la moto de nieve, la linterna sin pilas y la escritura braille? Respuesta: ¡todas ellas fueron inventadas por niños!

Como ya sabemos todos, tanto la capacidad de aprendizaje como la imaginación de un niño son mucho mayores que la de los adultos. Por este motivo no nos ha de extrañar  que tanto éstos, como muchos otros inventos, hayan sido creados por ellos.

La tendencia más usada entre los padres es la de hacer imitar a los niños (quien no ha imitado el ladrido de un perro, el baile de moda o el grito de guerra de un superheroe) pero… ¿no sería mejor hacerles crear?

Según diversos estudios los niños pasan por una etapa imitación del entorno hasta los dos o tres años (dependiendo de a quien preguntes), donde adquieren los primeros conceptos de su entorno. A partir de esa edad la recreación como método de enseñanza queda desbancada por lo que voy a llamar la “invención”, y es en ese momento donde nuestros pequeños empiezan a asociar y a razonar sobre lo que se imita, creando así patrones propios.

Tecnologías DIY

Parafraseando a Campoamor, todo es según del color del cristal con que se mira y nosotros, como es de esperar, vamos a mirar este tema a través de un cristal de color tecnológico.

Una de las tecnologías que más fomenta la capacidad inventiva de los menores es la llamada DIY o Do It Yourself, que en español significa: Hazlo tú mismo.

Como ya podréis imaginar por el nombre, esta tecnología alienta a los niños a crear sus propios “cacharros” sin necesidad de usar la imitación, creando un amplio abanico de posibilidades y de oportunidades en la mente de los más pequeños.

Para ello contamos con bastantes herramientas tecnológicas como Arduino y Raspberry Pi, APP Inventor o Impresoras 3D que nos dan la oportunidad de crear sin más límite que la imaginación de uno mismo.

¿Cómo influye la tecnología DIY en los niños?

Cuando vemos a un niño construyendo desde una simple casita hasta un complicado robot no nos damos cuenta de que su cerebro está trabajando y desarrollando campos que, a lo mejor, de otra manera no podrían hacerlo con la misma eficacia.  Algunos de ellos son:

  • Creatividad: Desarrollo de la capacidad inventiva
  • Autoconocimiento: nos invita a que conozcamos y expresemos nuestras propias ideas.
  • Razonamiento abstracto: ayuda a establecer lazos entre distintos elementos y razonar sobre su conjunto.
  • Inteligencia espacial: Aumenta el planteamiento tridimensional percibiendo el espacio y la realidad de forma de forma certera.

En definitiva, podemos seguir haciendo que nuestros niños recreen o creen, ¿qué eliges?

Aroa Mesa García