Esa es una frase que muchos de nosotros escucharemos durante este mes y parte del siguiente, pero ¿es buena idea concederle ese deseo y regalarle un Robot?

Llegan las navidades y con ella los más pequeños (y no tan pequeños) se ilusionan y piden los regalos más variopintos que pueda haber en el mercado. Este año están en auge los ROBOTS programables y el mercado ofrece una gran variedad de modelos.

La mayoría de nosotros, si miramos hacia atrás en el tiempo, recordaremos los robots como aquellos juguetes articulados a los que si le dabas a algún botón podían mover una brazo o una pierna. Este concepto ha cambiado mucho a lo largo del tiempo.

Gracias a la simplificación y el acercamiento de las nuevas tecnologías a entornos infantiles y educativos nos podemos encontrar en el mercado robot ,s a los que verdaderamente se les puede programar como si fuesen profesionales.

Pero la pregunta que más ronda por nuestra cabeza a la hora de adquirir o no uno es si sería bueno o malo para el pequeño.

Tras una labor de investigación, la gran mayoría de las madres a las que hemos preguntado sobre este tema nos han dicho que les parece algo divertido y creen que beneficiaría su capacidad de aprendizaje. En contra, opinan que en caso de que el niño no tenga nociones de programación tendrían que ser los papas los que tuviesen que investigar a cerca de su funcionamiento. Esto en los días que corren puede no ser viable por falta de tiempo para muchos de ellos.

Podemos sacar en conclusión que los Robots que se venden actualmente en las jugueterías son divertidos, novedosos y didácticos pero que sin la formación necesaria no podrán sacarle el máximo partido a su nuevo juguete.

Os animamos a que reflexionéis sobre el tema y nos digáis de que opináis o si hay algún robot que os gustaría haber tenido.